Complots incendios y pandemia marcan

Complots, incendios y pandemia marcan la carrera electoral en EE.UU.

La batalla electoral presidencial, a 50 días de los comicios, fue marcada por un intercambio de acusaciones por incendios, pandemia y hasta «complots» de la izquierda y la derecha, mientras no pasa un día en que no se abordan los escenarios de una elección que culmina en crisis constitucional y hasta violencia armada en las calles. El candidato presidencial demócrata Joe Biden acusó a Donald Trump de ser un «incendiario climático» que, de ser relecto, dejará en llamas a Estados Unidos, al abordar el tema de los incendios sin precedente en el noroeste del país cuya intensidad y dimensión son resultado del cambio climático, según expertos científicos. Por su parte, el presidente Trump viajó a California –después de casi ignorar el tema de los incendios durante las últimas semanas–, donde reiteró su crítica de que el fuego es resultado del mal manejo del suelo forestal, y rehusó abordar el tema del cambio climático. Después de que afirmó que las temperaturas bajarán por sí solas –de la misma manera que había declarado que el Covid-19 desaparecería hace meses–, un funcionarios estatal le señaló que el consenso científico apuntaba hacia lo opuesto. El presidente respondió: «no creo que la ciencia sepa». Biden y los demócratas están buscando poner al centro del debate los temas del manejo de la pandemia y el cambio climático. Y Trump ha buscado desviar la atención de esos asuntos al poner su lema central de «la ley y el orden» y la amenaza de la «izquierda radical» para atemorizar a votantes y consolidar sus bases. «Ninguna ciudad, pueblo o suburbio estará seguro» si ganan los demócratas, repite. Trump, el negacionista Para Trump los incendios en la costa este de #EEUU son responsabilidad de los gestores forestales y no del cambio climático, Biden calificó a Trump como un ‘pirómano del clima.’#ClimateChange /e pic.twitter.com/wUxQSvxDqT — DW Español (@dw_espanol) September 15, 2020 Esta semana marcan seis meses desde que el magnate fue obligado a declarar una emergencia nacional por la pandemia, y Estados Unidos continúa en primer lugar a nivel mundial en el número de contagios y de muertes (más de 194 mil hasta ahora) por el nuevo coronavirus. Aunque sólo representa 5 por ciento de la población mundial, tiene 20 por ciento de los fallecidos por la pandemia. El total de más de 190 mil muertos es equivalente a 65 atentados del 11-S, señala Axios. Mientras, el presidente fue criticado por haber violado los reglamentos estatales y las recomendaciones de expertos de salud pública al realizar un mitin de campaña en Nevada el fin de semana en un espacio cerrado sin medidas sanitarias. Al responder a preguntas al respecto, Trump insistió ayer en que «yo estoy en un escenario, y está a mucha distancia. Por eso no estoy nada preocupado», lo cual dejó asombrados a muchos, ya que no abordó el peligro que eso representaba para los miles de sus seguidores ahí. Al mismo tiempo, uno de sus altos funcionarios en el Departamento de Salud acusó a científicos del Centro de Control de Enfermedades de «sedición» y denunció que funcionarios de esa agencia estaban formando una «unidad de resistencia» para minar al presidente. El secretario asistente de Salud, Michael Caputo, agregó en una conversación en vivo por su pagina de Facebook, que él podría ser asesinado y que agrupaciones de izquierda se estaban preparando para el conflicto armado después de la elección presidencial, declarando que cuando Trump insista en ser elegido para un segundo periodo, “los tiroteos comenzarán… si portan armas, compren municiones, damas y caballeros, porque va a ser difícil conseguirlas”. Todo esto continúa nutriendo la especulación casi diaria en este país sobre si los comicios del 3 de noviembre detonarán una crisis constitucional en una nación con un sistema electoral que no garantiza un resultado completo ni transparente. Por ahora, los sondeos mantienen a Biden con ventaja tanto nacional como en varios estados claves, pero aún se pronostica que la contienda será definida por el voto de unas cuantas entidades donde hay un margen de diferencia cerrado, lo cual se presta a una magna disputa política. Cada día hay expertos, historiadores, políticos y abogados que especulan sobre varios escenarios, desde problemas técnicos severos hasta medidas de supresión y represión del voto, intervención extranjera en el proceso y un presidente que ya ha declarado que la elección era fraudulenta y que se niega a decir que respetará el resultado si no le es favorable. «¿Qué ocurre si Trump pierde pero rehúsa admitirlo? Un resultado disputado y el riesgo de disturbios civiles presenta un dilema para el Congreso, los tribunales y los militares», es la cabeza de un reportaje en el Financial Times este lunes. El domingo, el New York Times publicó un artículo de opinión con el título: Son las 20 horas el día de las elecciones. Expertos compartan sus escenarios de pesadilla. La semana pasada, The Nation publicó un artículo titulado ¿Trump está planeando un golpe de Estado? Esto se repite sin cesar y no hay conversación sobre las votaciones donde no esté presente la posibilidad de una grave crisis no sólo electoral y constitucional, sino hasta de violencia armada en las calles. Eso es nuevo. DAVID BROOKS / LA JORNADA

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