Fela Jar: persistente y audaz

Fela Jar: persistente y audaz

Por: Jorge Rivas.

La Cultura y el pueblo cubanos lamentaron el reciente fallecimiento de la primera actriz Fela Jar (Felisa Jar González; La Habana, 8 de noviembre de 1924-7 de diciembre de 2021), Premio Nacional de Televisión, Artista de Mérito de la Radio y la Televisión y acreedora del Premio ACTUAR, por la Obra de la Vida, entre otros muchos reconocimientos que comenzó a cosechar desde que tenía 18 años de edad, cuando hizo sus primeras actuaciones en varios programas de la emisora de radio COCO.

“Prontamente tuve a mi primer profesor…”

De esa época Fela recordaba que, como buena hija de gallegos, un día subió al escenario, para pasar el tiempo, en la Sociedad Artística Gallega, a la que recurrentemente asistían sus padres provenientes de esa región española:

Me gustó aquella confrontación con el público, sus aplausos y me quedé allí en el coro y en un cuadro de comedias que todos los meses se programaba junto con espectáculos de bailes y cantos. Cuando comencé a trabajar en ese lugar, una de las muchachas que compartían la escena conmigo me llamó y me dijo: «¿por qué tu no estudias con Joaquín Riera que es un gran maestro?». La propuesta me interesó y prontamente tuve a mi primer profesor, un hombre amable y con muchos conocimientos, quien me enseñó a recitar y a actuar, y esto último era lo que realmente me interesaba…

Aunque la actriz nació en la barriada de El Vedado, su vida mayormente transcurrió en la de Santos Suárez, donde, al tempranamente fallecer su padre, su mamá compró un edificio con cuatro apartamentos, de los cuales habitaba uno y rentaba el resto. Tenía entonces 12 años de edad cuando se instaló en esa vivienda, donde falleció el pasado 7 de diciembre.

La eximia actriz de radio, Violeta Casal, igualmente considerada como una de las tres grandes figuras cubanas de las tablas en la década de los años 50 del pasado siglo, fue su profesora de Historia del Teatro cuando en 1946 comenzó a estudiar en la Escuela Municipal de Arte Dramático; mientras que en el Patronato de Teatro tuvo como profesora a Marisabel Sáen, quien había ganado celebridad por sus desempeños en los personajes dramáticos o trágicos, quien le impartió clases de entonación.

El Patronato de Teatro y el primer premio de Fela

El Patronato de Teatro fue una institución que existió en La Habana, «con el deliberado propósito de propiciar el teatro moderno, escogiendo los mejores autores de reconocido valor mundial y contemporáneo para sus representaciones agrupó a figuras relacionadas con el teatro. Representaron obras de importantes dramaturgos», según expresa la prestigiosa intelectual y profesora Natividad González Freire.

A través de esta reconocida asociación se representaron piezas de autores cubanos no comprometidos con el teatro comercial y se organizaron concursos anuales como estímulo a los autores nacionales. En sus inicios, las representaciones teatrales eran exclusivas para los socios y se efectuaban, primero, en el Teatro América y luego en el Auditórium, hoy Amadeo Roldán. Luego, las obras se exhibieron para el público en general en la Sala Talía.

En 1948 Fela Jar obtuvo el Premio Talía, que era entregado por el Patronato a las más notables actuaciones del año; era su primer gran lauro, el cual alcanzó por su excelente desempeño en el personaje de “Estela”, en Un tranvía llamado deseo, del dramaturgo estadounidense Tennessee Williams. Vale apuntar que, hacia finales de la década de los años 50 del pasado siglo, ese papel fue asumido por Violeta Casal, quien, al incorporarse a la Sierra Maestra como locutora de Radio Rebelde, no fue posible que lo representara en una nueva temporada de la obra y entonces se le adjudicó a la soñadora actriz que poco antes había hecho el protagónico de la afamada aventura radial

Leonardo Moncada

Sobre esta última obra afirmaba que durante toda su vida hizo «mucho radio, pero lo más agradable para mí vino de Enrique Núñez Rodríguez. En Leonardo Moncada, que duró más de quince años».

En la Academia Municipal de Artes Dramáticas

En 1946, en el Conservatorio Municipal de Música se creó la Academia Municipal de Artes Dramáticas, que dos años después logró un local propio para sus clases y trabajos experimentales. En este centro cursó estudios Fela, quien se graduó en la primera promoción junto a Vicente Revuelta. Luego de graduarse, se convirtió en reconocida profesional en la Asociación Cubana de Artistas Teatrales.

Inmediatamente después comenzó una reluciente etapa en la radio, en un programa en la emisora CMQ, dirigido por Emilio Medrano, con el fin de captar actrices y actores. Surgieron después las convocatorias para revelar voces nuevas en Cadena Azul, donde también se presentó y ganó junto con otra notable figura de la actuación, José Antonio Rivero. Entonces Arturo Liendo escribió una novela guajira y le ofrecieron un papel.

Las pruebas de Crusellas y Compañía

Con la extraordinaria lucidez que le acompañó hasta el final de sus días, la actriz recordaba que:

…en Cadena Azul había dos programas de Crusellas y Compañía y siempre me utilizaron. Ellos hacían pruebas de actuación y yo asistí a esas pruebas que hacía, entre otros, Ramón Antonio Crusellas, quien me había visto en el Patronato del Teatro y en la ADAD e incluso me llamó a trabajar en obras que él dirigió también. Un día le dije: «Ramón Antonio, por qué si yo hago pruebas con ustedes y me utilizan en sus programas, por qué ustedes no me contratan a mí». Y él me respondió: «Porque todavía tienes que cuajar, nosotros entendemos que para que una gente cuaje de verdad, con todos los conocimientos que tienes de la Escuela de Arte Dramático, se requieren cinco años para que esos conocimientos cojan fuerza. Y así pasé trabajando en Cadena Azul en los dos programas de Crusellas. Cuando abren el Canal 4 en Mazón y San Miguel, este tenía un programa y me utilizaba allí también. Me tenían ahí de reserva hasta un día que al fin me contrataron.

Pero la emprendedora artista, que se jactaba de tener “tremendo olfato”, se dio cuenta de que las cosas por el Canal 4 no estaban muy bien:

Entonces me le aparecí —recordaba— a Magda Iturrióz, allá en las oficinas de Crusellas, donde está el ICRT ahora. Le dije que quería trabajar allí en CMQ, porque tenía el presentimiento que el Canal 4 iba a quebrar. Eso fue en 1956 y mi contrato se vencía el 15 de diciembre. El 16 de diciembre de ese año comencé a formar parte del cuadro de comedias de Crusellas y Compañía, que desde 1949 me utilizaba primero en la Cadena Azul y después en el Canal 4 de la televisión

Con Crusellas y Compañía hizo radio y televisión a la vez:

En aquel tiempo parte de las aventuras se hacían en exteriores. Yo recuerdo a Samarkán, que la hicimos para el canal 4, en lo que después fueron los sótanos del Habana Libre. Cuando se abrieron aquellas canteras y se empezó a fabricar allí hicimos muchas cosas de Samarkán. Hicimos otras grabaciones en la Cabaña, en el Bosque de La Habana, lugares cerca de por aquí. Recuerdo un cuento que hice en Pinar del Río que era de Onelio Jorge Cardoso. Cuando hicimos Finlay, algunas grabaciones se realizaron en Trinidad. Se logra una calidad mayor cuando se utilizan otras locaciones.

Mujer perversa

Pero el hermoso y dulce rostro de Fela generalmente era transformado en el de mujer perversa en sus interpretaciones, condición que la marcó desde que «un buen día José de San Antón, un tremendo actor, con el que había trabajado mucho en la ADAD y en el Patronato del Teatro se le ocurrió darme un papel de malvada».

Reconocida por la consistencia de sus papeles en la radio, la televisión, el teatro y el cine, aseguraba que, de todos esos medios, prefería el teatro, «porque se establece una corriente magnética entre el público que te está viendo y uno, es una emoción que únicamente el que se pare en un escenario la siente. La televisión tiene el encanto que la gente te reconoce, te paran en la calle, te felicitan. El radio tiene el aquello de que llega hasta el lugar más recóndito».

Entre los directores con los cuales trabajó recordaba con emoción a Paco Alfonso, en el teatro; Erdwin Fernández —«el mejor que he tenido en la radio»—; además de Julito Lot, Odilia Romero y Enrique Íñigo. También trabajó con Sol Pinelli, «que mucha gente decía que era cascarrabias. Yo no tuve ese concepto, con ella lo que había era que cumplir y ser formal»; mientras que en la televisión recordaba con cariño a Antonio Vázquez Gallo y a Loly Buján.

Fundadora de las Milicias y alfabetizadora

Identificada desde sus inicios con el proyecto social de la Revolución cubana, Fela fundó las milicias y fue alfabetizadora. «Quien dirigía la alfabetización en CMQ era Gina Cabrera. Como estábamos las dos trabajando en Martes, miércoles y domingo de amor Palmolive, fuimos a conseguir que se alfabetizaran los del barrio de llega y pon, que estaba detrás de Hijas de Galicia»; y relataba con nostalgia que sus colegas «Enrique Iñigo, uno de los directores de Crusellas y Compañía, Marta Jiménez Oropesa y yo comenzamos a formar la milicia de los artistas».

También dejó su impronta en el cine. Su primera película fue Cecilia Valdés (1948), en el papel de “Luisa”.  Después trabajó en Cuándo las mujeres mandan (1951), una película del género de comedia dirigida por José María González Prieto con base en un guion escrito por Armando Pérez Blanco y José Fernández, la cual está protagonizada por el dueto cómico Garrido y Piñeiro, además de la actuación especial de Germán Valdés, Tin Tan. Con el productor hispano-mexicano Juan Orol, hizo Tahimí, la hija del pescador (1958), donde compartió escenas junto con Armando Calvo, Rubén Rojo, y Mary Esquivehace.

En la década de 1960 protagonizó las telenovelas El ángel perverso y Dulce María, volcándose a los espacios Horizontes y Grandes Novelas (El Rojo y el negro), cuentos y teatros. Luego se dedicó casi por completo a la radio, labor en la que se destacaron sus desempeños en la aventura El Águila, el programa para niños La Familia Pirulí y el de orientación social, Nosotras. Alternó las historias de Tu novela de amor y La Novela cubana. Por su labor en Cuando la sangre se parece al fuego, recibió premio de actuación de la UNEAC.

En el Teatro, se recuerda, además, en Gracias Doctor, de Enrique Núñez Rodríguez, Aniversario de bodas, La luna en el teléfono, El otro hermano, El salto y la puesta del Teatro Lírico con su aplaudida versión de Cecilia Valdés.

Con ese ímpetu por la superación, a los 53 años de edad, Fela se graduó en el Instituto Superior de Arte (ISA) en la Licenciatura en actuación. Al respecto afirmó: «Hay algo curioso, cuando yo estudiaba en la Escuela de Arte Dramático mis profesores eran mucho mayores que yo y en el ISA, fue al revés, yo podía ser la madre de mis profesores y sin embargo de ellos también aprendí mucho».

Fuente: Cubarte

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