Fulleda un teatrista social

Fallece en La Habana el destacado dramaturgo, director, poeta y profesor cubano Gerardo Fulleda León, Premio Nacional de Teatro y figura esencial de la escena contemporánea cubana.

Gerardo Fulleda León natural de Santiago de Cuba, donde nació el 12 de febrero de 1942, inició su carrera muy joven con La muerte diaria (1960), obra que marcó el comienzo de más de cinco décadas de ininterrumpida labor en las letras y las tablas.

Su teatro, profundo y poético, exploró con agudeza temas sociales e identitarios, convirtiéndolo en referencia obligada del repertorio cubano moderno.

Se recibió de la Licenciatura en Historia en la Universidad de La Habana, además, fue graduado del primer Seminario de Dramaturgia del Consejo Nacional de Cultura (1961-1964), donde fue alumno de Luisa Josefina Hernández y Osvaldo Dragún.

Fulleda fue fundador y subdirector de las ediciones El Puente y en su extensa producción dramática destacan obras como Los profanadores (1979), Plácido (Premio Teatro Estudio, 1981, llevada al cine por Sergio Giral), Ruandi (1986, Premio UNEAC), La querida de Enramada (1989), Chago de Guisa (1990, Premio Casa de las Américas) y Betún (1997).

Entre sus obras también están Cal en las tumbas, El ave del paraíso, Voy por cigarros, Remolino en las aguas y La pasión desobediente entre otras.
Fulleda León deja una huella perdurable tanto en los escenarios cubanos e internacionales así como en la radio y la televisión.

Por varias décadas dirigió la Compañía Teatral Rita Montaner, dónde impulsó numerosas producciones nacionales y foráneas, así como otros espacios destinados al arte teatral, como «Nuevas voces y visiones».

Su magisterio llegó a la Universidad de La Habana (ISA) y otros espacios en los cuales coordinó, talleres y seminarios.

Por otro lado contribuyó a la formación de varias generaciones de actores, dramaturgos y directores.

Como director teatral, se destacan sus puestas en escena de Llévame a la pelota, de Ignacio Gutiérrez (1972), Réquiem por Yarini, de Carlos Felipe (1999), y Falsa alarma, de Virgilio Piñera (2001), entre otras.

En 1984 editó el volumen Algunos dramas de la colonia.

Frente a la Compañía Teatral Rita Montaner, desarrolló una importante labor, no solo artística sino de gestión del teatro, convirtiendo a la sala El Sótano en un espacio habitual para el público, con una programación permanente y siempre tratando de encontrar nuevas audiencias.

Premio Nacional de Teatro 2014, Gerardo Fulleda León lo condecoraron con varias distinciones como la Medalla Raúl Gómez García por más de 25 años de labor destacada en las Artes Escénicas Cubanas, la Distinción por la Cultura Nacional, y la Medalla Alejo Carpentier, entre otras.

Su muerte, a los 84 años, es un duro golpe para cultura cubana. Su nombre y su obra engrandecen para siempre la historia del teatro nacional.

A.R.S.