Que los cuadros de la Revolución sean los mejores

Que los cuadros de la Revolución sean los mejores

Por: Leticia Martínez Hernández.

«A nosotros no nos hace falta que lleguen a cuadro los buenos, a nosotros nos hace falta que lleguen a cuadros los mejores, las mejores compañeras y los mejores compañeros, los que tienen más cualidades revolucionarias, más cualidades ideológicas y más cualidades profesionales, de carisma, de trabajo y de experiencia para conocer los principales procesos».

Con esa precisión lo abordó el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al intervenir en el profundo análisis que tuvo lugar en la sesión de trabajo de la Comisión No. 3 del 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, en la cual se analizó la Política de Cuadros, tema que es columna vertebral del trabajo partidista.

Todos los asuntos que vamos a estar discutiendo aquí, que son los temas del país, precisó el jefe de Estado, son los que también están en la agenda pública del pueblo; y «para que se cumplan los propósitos, las proyecciones de este Congreso, el mayor desafío lo tienen los cuadros».

El debate abierto, profundo y crítico generado por los delegados, que estuvo conducido por el miembro del Secretariado del Comité Central, Abelardo Álvarez Gil, jefe de su Departamento de Organización y Política de Cuadros, se centró durante esta jornada en aspectos medulares asociados a la atención y control al desempeño de los cuadros, su disciplina y ética; así como el papel del Sistema de Escuelas del Partido y el enfrentamiento a la corrupción, los delitos, las ilegalidades e indisciplinas.

La Política de Cuadros, enfatizó Díaz-Canel, es un sistema de gestión. La Política de Cuadros se gestiona, se dirige; tiene componentes, tiene procesos que están íntimamente relacionados, y cuando se violan, se rompen los procesos en su conducción.

En tal sentido, ejemplificó con lo que sucede cuando se acude en un lugar a un cuadro que no se conoce para darle una responsabilidad. ¿Eso qué es? Es improvisación. Y cuando uno tiene que acudir a un cuadro que no conoce para ponerlo en una responsabilidad, es porque no ha trabajado coherentemente con la Política de Cuadros, porque se supone que uno en su organización ha trabajado, ha seleccionado, ha visualizado a las personas con condiciones y las ha preparado para promoverlo.

Como parte de lo que está planteado en todos los procedimientos de la Política de Cuadros, acotó, si se va a promover a alguien, designado o elegido, lo primero es investigar los antecedentes, de dónde viene, cuál ha sido su conducta, qué es lo que ha aportado, por dónde ha transitado.

Cuando estas cosas fallan, valoró el presidente Díaz-Canel, es que no se ha trabajado estratégicamente con la Política de Cuadros y son aspectos que tenemos que ir puliendo, que los llevaremos a un nivel distinto de consecución en la misma medida en que haya más conciencia sobre la importancia de lo estratégico que es para la Revolución este asunto.

De ahí el énfasis puesto por el mandatario en la importancia de analizar por qué nos suceden estas cosas, y «en los lugares donde tenemos estos errores hacer todos los análisis, seguir trabajando, seguir identificando la manera en que trabajamos esto como un proceso realmente estratégico y como un sistema de trabajo en la Política de Cuadros».

«Si planificamos bien todos los movimientos, no puede haber ruptura, no puede haber improvisación en la Política de Cuadros», valoró. «En la misma medida en que aprendamos a trabajar eso como sistema, indudablemente esos problemas los estaremos resolviendo».

En otro momento del debate, el jefe de Estado subrayó la necesidad de que nuestros cuadros «no solo sepan dirigir, sino también tengan la capacidad para enfrentar con aliento, con pasión, con decisión y con firmeza etapas prolongadas que son complejas, como ésta que llevamos».

Asociado a ello, recordó que, en la actualidad, cuando se valoran los efectos positivos y negativos que ha tenido en su primer momento la implementación de la Tarea Ordenamiento, a veces se olvida cuán compleja estaba la situación en el país antes de esta decisión, una realidad que ni siquiera tiene que ver incluso con la COVID-19, pues hace más de un año y medio empezó la aplicación de un grupo de medidas importantes, por parte de la administración Trump.

«Aquí el problema no es rendirse, aquí no nos podemos rendir nunca», aseveró el miembro del Buró Político. Tenemos que mantener esa capacidad de confianza en que podemos vencer situaciones prolongadas de adversidad, y, además, de que vamos a vencer siempre cuando enfrentemos esas condiciones de adversidad, aseguró.

Lo que tiene que ser retador para nosotros es eso, subrayó, que tengamos esa capacidad, que podamos salir de esas situaciones, que las podamos sobrepasar, aportando victorias para la Patria, ese es uno de los elementos a tener en cuenta en la preparación de los cuadros.

Por otra parte, reflexionó acerca de la manera en que se debe actuar cuando algún cuadro comete un error. Hay que decírselo a tiempo y, además, darle la oportunidad de rectificar; cualquiera de nosotros se puede equivocar, pero si se demuestra capacidad para la solución, también es una muestra de que se puede confiar, señaló.

Directamente relacionado con el trabajo del Partido, destacó la importancia de incluir al secretario del núcleo cuando se hagan visitas a centros de trabajo. «Si queremos que tengan papel protagónico hay que tenerlos en cuenta cuando se visitan los lugares», puntualizó.

De igual manera, llamó a sumar con mayor intención a los secretarios de los núcleos zonales y de las organizaciones de base; una manera de actuar que consideró como un sistema de trabajo que se tiene que impregnar en nuestro actuar cotidiano.

El jefe de Estado se refirió a la juventud cubana y la necesidad de contar con ellos para todas las tareas. Habló de darles la confianza que se han ganado, y mencionó las historias enaltecedoras que han protagonizado en las zonas rojas de enfrentamiento a la COVID-19. Se convocaron ellos mismos, dijo, y eso nos da a todos una gran enseñanza.

Finalmente, consideró que hay que ponerle ciencia también a la Política de Cuadros, con expertos que nos conduzcan a innovar en estos temas.

Cuadros que estén constantemente con el pueblo

Los debates  en la comisión tuvieron como base el documento «Valoración acerca de la Política de Cuadros del Partido, la UJC, las organizaciones de masas, el Estado y el Gobierno. Papel del Partido para alcanzar resultados superiores»; considerado por los delegados como un texto renovador, profundo, con un espíritu crítico y novedoso enfoque, el cual es resultado de un amplio análisis llevado a cabo en todo el país.

Para la primera secretaria del Partido en el municipio de Cienfuegos, Maridé Fernández López, es fundamental velar por la calidad en la selección de los compañeros que forman parte de las reservas. Asimismo, consideró vital la renovación de los compañeros cuando se hace necesario, y la evaluación sistemática y profunda del desempeño en un ejercicio frecuente que contribuya al mejoramiento de su quehacer partidista.

Tenemos que promover, dijo la delegada, a personas con un alto compromiso moral y conducta ética. Necesitamos cuadros que no improvisen y que mantengan un vínculo directo con su pueblo.

En tanto, el primer secretario del Comité Municipal de Las Tunas, Karen González Velázquez, puso la mirada en los secretarios generales de los núcleos, en los cuales, a su entender, radican las mayores fisuras de la Política de Cuadros. Se ha escrito mucho sobre estos temas, afirmó, pero aún no se logra que se asuma como un sistema de trabajo.

En el debate profundo y aleccionador de la Comisión No. 3 del Congreso, también intervino el primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas, Diosvany Acosta, quien se refirió al seguimiento que debe darse a los jóvenes, conocerlos a cada uno y que puedan transitar por varias responsabilidades para su mejor preparación.

De los jóvenes también habló el delegado por Holguín y gobernador de esa provincia, Julio César Estupiñán Rodríguez. Planteó la necesidad de que se les preste atención cuando culminan la universidad y llegan a los centros de trabajo. Que allí se valore, comentó, toda la trayectoria que han llevado para que puedan seguir asumiendo responsabilidades.

Para Adela Ruíz, delegada por la provincia de Cienfuegos, estos tiempos de pandemia, de bloqueo estadounidense y de desabastecimientos, han permitido que muchos cuadros jóvenes se crecieran ante las dificultades y han vuelto a poner sobre el tapete la fuerza de la juventud cubana y su disposición a asumir todo tipo de tareas. Tenemos jóvenes excelentes, dijo, al frente de las batallas más fuertes junto a nuestro pueblo.

Por su parte, la delegada Marcia Cobas Ruiz, funcionaria del Consejo de Ministros, resaltó el método de las rendiciones de cuenta de los cuadros, muy usado en los mandos principales del país, no así en los niveles intermedios o de base. Destacó las Mesas Redondas y demás comparecencias de los ministros y otros altos dirigentes en los medios de prensa, que los han acercado mucho más al pueblo. Pero hay jefes, sostuvo, que no responden a la población o que dan malas respuestas, que no contactan con sus trabajadores, ni rinden cuenta a sus subordinados. Necesitamos cuadros, precisó, que estén constantemente con el pueblo y al tanto de las personas más humildes, las que más problemas tienen.

En ese sentido, Álvarez Gil consideró que ser cuadro político no es un empleo. Se necesita ser patriota, en primer orden, y estar dispuesto a asumir cualquier situación. Hay que tener amor por el pueblo. El que solo cumple tareas, añadió, no logrará ser un buen cuadro. Lo principal es ser patriota y eso no se mide en ninguna planilla de desempeño.

Susely Morfa González, miembro del Buró Provincial del Partido en Matanzas, destacó que el informe que sirve de base al análisis de esta comisión de trabajo lleva intrínseco el pensamiento de Fidel y de Raúl; así como también la mirada dialéctica y renovadora de las nuevas generaciones sobre cómo seguir cambiando la manera en que se atienden e implementan estos temas.

En su consideración, debe ser trabajado con más intención el paso de los jóvenes al Partido, pues hay muchas reservas y no siempre se aprovechan como se debe. De igual manera, comentó la importancia de las acciones de renovación de quienes ocupan cargos decisorios, pues en su provincia, una gran parte de ellos supera los 55 años de edad. «No es renovar por renovar; no es un problema de edad», es una cuestión que tiene que estar acompañada por acciones que garanticen el tránsito adecuado de las personas por diferentes responsabilidades, dijo.

Desde Pinar del Río, la primera secretaria de su municipio cabecera, Yudalys Rodríguez Castro, consideró que para que todo marche bien resulta medular el tema de la Política de Cuadros, que se trabaje con detenimiento, que dondequiera que haya un cuadro sea ejemplo.

La Política de Cuadros, aclaró, es un asunto, en primer lugar, del secretario del Partido, que tiene la responsabilidad de lograr que todo el equipo de cuadros asuma con tal prioridad la tarea, porque es de todos.

Niurka Bell Calzado, primera secretaria del Partido en el municipio de Santiago de Cuba, evaluó como fundamental la atención y control al desempeño de los cuadros, con quienes se debe mantener una vinculación constante. La atención permanente, valoró, no solo implica estar al tanto de sus cuestiones profesionales, es, además, conocer sus problemas personales, acompañarlos en los momentos más difíciles, saber respecto a su familia y que se sientan apoyados.

También compartió su experiencia con los delegados al 8vo. Congreso, Federico Hernández Hernández, primer secretario del Partido en la provincia de Granma. Para él, el trabajo con los cuadros no se hace un día y ya, ésta es una tarea permanente, que debe hacerse sostenible en el tiempo. Enseñar a los cuadros, sentenció, implica hacerles llamadas de atención cuando sea necesario, además del reconocimiento cuando se hacen las cosas bien, porque esa también es una manera de ir formando a los futuros dirigentes del país.

Roberto López Hernández, delegado por la provincia de Villa Clara, reconoció desde la experiencia de sus años en las filas de la organización partidista que «uno de los principales problemas que hemos tenido en el transcurso del tiempo ha sido el de la implementación»; de ahí su insistencia en llevar a la práctica las ideas incluidas en el profundo documento que sirvió de guía al trabajo de la Comisión. «En cómo lo controlemos y ejecutemos radica su éxito».

Hasta la Comisión No. 3 del Congreso, igualmente, llegó la experiencia de las Fuerzas Armadas Revolucionaria en la Política de Cuadros. En voz del general de división Raúl Acosta Gregorich, jefe del Ejército Occidental, se conoció del rigor con que se lleva ese tema: el sistema de evaluación y seguimiento, la preparación de los oficiales para que lleguen a ocupar cargos, el tiempo estrictamente establecido para ello y la rendición de cuenta de los jefes sobre esa preparación de los subordinados.

En las más de una veintena de intervenciones, que mostraron las experiencias en muchas provincias y organismos de país, se abordaron, además, hechos de corrupción en los que han estado involucrados cuadros a diferentes niveles; la violación flagrante que se comete cuando un cuadro está involucrado en un suceso de ese tipo y luego se le ubica en otro puesto de dirección; las evaluaciones superficiales a los cuadros, que en ocasiones no reflejan los verdaderos resultados del trabajo; los movimientos de cuadros de un lugar a otro, sin las comprobaciones necesarias de su quehacer anterior; la necesidad de ser combativos ante lo mal hecho; y la constante formación ideológica de los cuadros.

Junto al presidente Díaz-Canel encabezaron esta Comisión de trabajo, integrada por 94 delegados, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla; el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; y Miriam Nicado García, rectora de la Universidad de La Habana, todos miembros del Buró Político.

Tomado de Granma

Foto: Juvenal Balán

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